19 de octubre de 2010

Soles que salen

Primavera que suave
se asoma sobre las hojas
verdes ya intensas, más no crujientes
de inmensos guerreros
erguidos al viento...

Destello que bañas
luminoso el rostro complaciente
del amante que despierta
abrazado a su afecto, 
prolongando el último bostezo.

Fresca brisa que estremeces,
cual caricia matinal,
hasta el temblor el cuerpo,
hasta la erección la piel
recorres y anuncias la llegada del nuevo día.

Conjúguense y aúnense
con el despertar del febo
que aún tímido intenta adueñarse del cielo
batallando a la negrura,
que no por tosca sino por abundante,
se opone.

Amanece.
Renacen los amantes.
Despiertan con caricias de sol
y comienzan, agitados un nuevo día.

Menuda tarea, sea jueves o cualquiera,
mantener la llama viva
con ayuda de la estación,
que más que a flores
huele a realidad.

8 de agosto de 2010

Mesa para uno

Las noches son demasiado lentas, transcurren los minutos con cuentagotas, y cada tic-tac del reloj demora más de la cuenta en retumbar en el vacío de la habitación.
El frío me abraza y me estremece, pero no es gélido, sino angustiante. Ni calefacción ni abrigo alcanzan para opacarlo, no es exterior, recorre mis venas. Me hiela y me inquieta, dejándome tieso, sin saber a dónde ir, por dónde escapar.


¿Es miedo acaso?
¿De qué se trata esta mezcla de sensaciones, inquietudes y emociones?

Una lágrima se escapa sigilosa mientras los labios hacen fuerza por contener el llanto.


No voy a entregarme, no voy a dejarme caer.
No cuando hay tanto a lo que aferrarse, por lo cuál mantenerse erguido y combativo.

Temeroso. Asustado de estar solo. Pero firme.

Justo hoy, hubiera sido bueno recibir una dosis de abrazos y sonrisas.

A veces el aire pesa demasiado, y la soledad ayuda a hacerlo más difícil.

Intento olvidar que me encuentro solo en la habitación.
Me siento a la mesa. Pruebo mi propia cena para uno
Y compruebo…

O la soledad sabe distinto hoy, o cada vez cocino mejor.

31 de mayo de 2010

Atascado en vos

Se ahogaba.
Lenta, sudorosamente,
intentaba respirar sin lograrlo.
El grito acallado lastimaba su garganta
intentando alejarse.

Desesperación.

El agua cubría sus párpados
inundaba sus pupilas y
sofocando sus pulmones, lo poseía.

Atascado
Atrapado
En lo profundo, hundido.

Deseando
que el rostro se desvanezca,
que la sonrisa se opaque,
que el recuerdo se esfume...

Maldita sensación... pensó, y continuó caminando
con el peso de ella sobre sus espaldas.

20 de abril de 2010

not just a breathe...

feliz...
reflejándome en la sonrisa del rostro anónimo
extraña esencia, humanidad real y corpórea, 
vos
apareciste,
de la nada y de la vida
y me recordaste
que sentirse vivo,
no se trata sólo de respirar...

4 de abril de 2010

en la inmensidad

Las horas sigilosas
transcurren sin prisa ni ansia
en la oscura inmensidad,
sembrada ella de titilantes astros,
que coronan magnifica a la luna
soberana de la noche,
testigo de mis pensamientos
y complice de mis suenos.
Son horas de calma serena
en medio de agitados presentes,
y con mi Reina perlada
como unico resguardo,
expongo a sus destellos frios
desnuda el alma y quito la coraza.
Es esencia, es fragil
el ser expuesto en su estado mas puro;
es peligroso y hasta suicida
descubrir de esa manera
y a tal punto exponerse...
La reina banandome la piel,
la noche abrazandome voraz,
las estrellas marcando el ritmo del latir
y tu rostro dibujado en la cara de mi Reina
tan unico e inalcanzable
cual ella misma.

Es aqui en la inmensa libertad
que reconozco y que asumo,
con mi soberana como testigo,
que la traiciono por unica vez pero para siempre
pues ese vacio que antes asfixiaba
hoy lo ocupa tu rostro, tu mirada,
tu sonrisa, tu caricia, tu llegada.